Encadenado [Ikki x Seiya] – Primera Parte

Basado en el anime ‘Saint Seiya‘ (Los Caballeros del Zodiaco)
Los derechos de los personajes originales le pertenecen a Masami Kurumada y a la editorial Shūeisha.
Adaptación por Deucalión Valois para la bitácora AidouPoiesis.

Contenido apto SOLAMENTE PARA MAYORES DE 17 AÑOS.

 

Encadenado [Ikki x Seiya]
Primera Parte

-         Ikki, me vas a hacer un favor… Vas a llevar un encargo mío a Kyoto.
-         ¿A Kyoto? Saori ¿Te has vuelto loca?, yo tengo que trabajar…
-         Eso ya lo arreglé, Fénix. Además eres el único que tiene auto y aquí te doy de todo. Es importante para la Fundación que ese encargo llegue a su destino.
-         Rayos! ¿Y no podía ser en otro momento?
-         ¡APÚRATE!

Ikki dejó caer fuertemente el periódico que tenía entre manos, el mismo que estaba leyendo plácidamente cuando Saori vino a darle tal noticia… ¿Qué se creía ahora la princesita de mandarlo a kilómetros sin previo aviso?

Iba a regurgitar un escupitajo cuando una figura inocente se presentó en el umbral.

-         Hola Ikki.
-         Buenos días, burro…

-         Saori dice que me vas a llevar a Kyoto…
-         ¿Qué? Me ha hablado de que YO tengo que ir a Kyoto, no mencionó paquetes aparte…

-         Bueno, díselo tú…

Cuando el santo de fuego estaba por mentar a los cuatro viento el nombre de la diosa, ésta apareció nuevamente, y de improviso… Tenía en los ojos un ardor que intimidó a Ikki… (Algo como ¿Ibas a decirme algo, little chicken?)

Entonces, Ikki, muy ceremonioso y comprensivo puso una voz muy serena…

-         Señorita Saori, ¿Es necesario que lleve a Seiya?
-         Sí. Él debe firmar los papeles en la frontera y le he dado la misión de llevar mi encargo y darlo personalmente a su destinatario…

El Fénix soltó un gruñido mientras la diosa se iba lentamente… Cuando atravesó el pasillo la escuchó decir… “No se preocupen chicos, sé que se van a llevar bien”…

“Saori no es mi madre”

Pero Seiya era casi como su hermano. No quería llevarlo, pero bueno… Diosa imperiosa que quiere controlarlo todo, lo ordenaba…

-         Le haces algo a mi Honda NHX550 y te desfiguraré con gusto la jeta…

Pegaso retuvo saliva y se sintió empequeñecido. Tomó el paquete de Saori entre sus brazos y se fue a su habitación.

“Qué rudo es Ikki”

Y eso de “rudo” en su mente, no era simplemente el susto de un niño… Seiya quería decir “Qué actitud tan salvaje tiene Ikki”. Siempre con su aire de molesto, un machote mandón…

Se rió mientras trataba de imaginarse quién podría con ese genio… Tal vez la pobre Esmeralda agradecería estar en el otro mundo, dado que a Ikki no se creía que siquiera ella podría soportarlo…

A pocas horas, Seiya terminó de alistar una pequeña mochila con algo de ropa y alimentos… bajó y encontró a Ikki ya sentado en el volante.

-         ¿No vas a llevar nada, Ikki?
-         No, y ten cuidado con ese trapo que metes en mi carro…

“Se morirá de hambre”

Y así iniciaron el viaje… Era muy temprano como para que los otros chicos se hubieran despertado… y Saori, bueno… ella ya lo había dicho todo.

Día 1
El estúpido Seiya se puso a desayunar en mi carro. Felizmente no botó nada que pudiera manchar el tapizado. Guardó las sobras en una bolsa de papel como si aún estuviera en el nido… ¡Qué inmaduro es!

En la tarde almorzamos en una gasolinera, nunca había visto como comía este tipejo… Ni muy glotón, ni muy liviano. Quizás su comportamiento se deba a que le tengo los ojos encima… Ja, ja, ja, ja.

Día 2
Seiya quiso conducir en la madrugada. No se lo permití. Se quedó dormido como un indigente en los asientos traseros. (Espero que no los haya maltratado mucho o se lo cobraré)… Me daba curiosidad su rostro tranquilo mientras dormía, parecía un bebé…  No es como Shun que duerme con la boca abierta y botando baba… Seiya sabe dormir como la gente.

Día 3
Me tuve que aguantar el desayuno porque la estación de servicio estaba cerrada. Seiya me ofreció una manzana de merienda, pero se la rechacé. No sé porqué, de hecho, es parte de mi orgullo incontrolable… Aunque mi estómago ruja un poco, no le pediré nada de sus chanchullos.

Día 4
Tuve que dejar que Seiya conduzca un poco para poder dormir. Fatal error. Casi chocamos en una pista abierta. ¿Es tan idiota que no puede manejar bien un auto en la vía libre? Estoy muriendo de sueño, sino fuera por la insoportable Saori no hubiera venido en este viaje.

Día 5
Poco a poco tengo que enseñarle a manejar el volante a este inepto. Vaya que aprende rápido. Ya puedo dormir bien siquiera cinco minutos de rato en rato. Todavía no he aceptado nada de su comida, pero he visto que es muy variada: frutas, vegetales y carne… Ya me preguntaba cómo es que hace para mantener su cuerpo en forma sin ir al gimnasio… Se ve bien como está…

Día 6
Mi auto se descompuso en plena carretera. Era una fuga que no tenía con qué controlar. Iba a sacrificar mi polo favorito, pero Seiya me ofreció uno de los suyos. Ni modo, mi camiseta vale más que su baratija. Por un momento vi sus pectorales marcados… y su abdomen moldeado… ¡El pequeño tiene lo suyo! Aunque ni qué decir que las batallas le han hecho el trabajo al ocioso.

Día 7
Ya casi estamos por llegar. No sé por qué de rato e rato me provoca mirar a Seiya. Creo que mientras más cerca estamos, más temo que pueda dañar mi auto. Supongo que sea eso, aunque cuando atravieso sus ojos con los míos me produce una sensación extraña…

Día 8
Creo que Seiya tiene muchas otras virtudes. Conoce buenos lugares para comer, y sabe de todo un poco… Seguro eso le enseñan en la Universidad o lo aprendió en la Fundación. Las miradas de unas chavas siempre van tras él, no solo de su figura marcada, sino de su buen culo… Me da coraje que esas ninfómanas lo vean como un objeto sexual. Aunque no entiendo por qué no atraigo yo la misma atención de ellas. ¿Tal vez soy demasiado serio?

Día 9
Me sorprende saber que Pegaso sea especialista en seducir mujeres. Él que tiene pinta de no matar una mosca… No me trago todo su rollo, quizás son puras palabrerías… La cuestión es que me hace reír cuando lo oigo diciendo esas tonteras… Todavía no comprendo el misterio de sus ojos al mirarme… Ni de mis sensaciones en ese reflejo… ¿Qué me estará pasando?

Día 10
Cuando paramos en un market para llenar gasolina a lo lejos me fijé que Seiya miraba con atención la portada de una revista ¿Gay?. ¿Será que él es marica? Ya lo creo, con tanta habladuría de mujeres, seguro que está en el otro bando… Pero eso no me importa de él, después de todo,  es casi como mi hermano… Sin embargo, no soportaría verlo de pareja con un hombre… Así fuera su elección…

Día 11
Un tipo le invitó un trago a Seiya en el bar. Le metí un golpe porque pensé que se trataba de un depravado. Resultó ser Mei*, otro chico de la Fundación a quien no veía desde la infancia… No comprendo porqué reaccioné de esa manera… No tendría por qué proteger a Seiya sino somos más que solo amigos… o… ¡Carajo! ¡No puedo pensar en eso!

 

CONTINUARÁ…

 

*Mei es un personaje que aparece en la saga Gigantomachia de Tatsuya Hamazaki .

4 pensamientos en “Encadenado [Ikki x Seiya] – Primera Parte

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