Cristianismo y Homosexualidad
por Lando Deucalión Valois.
®Derechos Reservados. Licencia Creative Commons.
Texto exclusivo para la bitácora Aidou Poiesis.
A MANERA DE PRÓLOGO
Al ser humano siempre le fascinó todo aquello que le rodeaba. Trató de adivinar el futuro, ver el destino, las probabilidades… Conocer más obre sí mismo y su naturaleza.
Ahora que veo mis limitaciones en los deseos que tuve de imaginar un futuro como lo soñé, me pregunto: ¿Qué mensaje envía Dios a mi vida cuando suceden esos hechos inesperados? ¿Qué trata de decirme cuando no permite durar a un sentimiento como el mío?
Lo que yo conozco es confuso porque tergiversaron la verdad, aquellos que la rechazaron y los demás que superpusieron otras.
No hablo solo por mí creo, expreso lo que he visto: Cientos, quizás miles de personas que no han hallado su dirección, y me incluyo como minúscula partícula de ese gentío.
Y estamos suspendidos entre las corrientes, sin saber a dónde ir, a dónde llegar, porque nos escondieron la verdad y no sabemos cuál es la que debemos defender.
No hay quien lo explique.
Mi egocentrismo dice que no puedo defender aquello que me causa duda y que no ha durado en mi vida, que no he vivido a plenitud.
A pesar de que sé y he oído o leído sobre mucha gente que si ha encontrado la felicidad en esa dirección, yo no había considerado apoyarles mientras no lo compruebe personalmente en la experiencia, mientras no colme mis sentidos.
No, yo no había podido defender mis propios sentimientos hasta que no los viera plasmados.
En tanto eso ocurría, me guardé mis conclusiones de lo que analicé, el lado más crítico: la religión.
Porque las llamadas letras de Dios dicen muchas cosas, hablan de promesas y castigos; de libertades y prohibiciones, de luz y oscuridad.
No soy teólogo, apenas soy un estudiante, y no puedo asegurar que yo tenga la verdad o que lo que he investigado (o recopilado del trabajo de otros) sea totalmente riguroso y completo.
No obstante, forman parte de lo que yo considero mi propia verdad, una visión personal que yo tengo del mundo.
Sé que todavía le faltan agregar muchas preguntas para responder; más aquello esencial he visto adecuado revelarlo para que mis pensamientos y saberes no desaparezcan conmigo, para que sean escuchadas estas palabras a quien interese escucharlas, para que abra puertas… a más conocimiento y a un futuro más comprensible.